jueves, 18 de septiembre de 2008

Yuyos Césped: Prepara el terreno

Yuyos

Cuando se quiere implantar un césped, es muy habitual tener que aportar tierra vegetal para recrecer el terreno que ha quedado con un nivel bajo tras las obras o porque la tierra original es un relleno, zahorra, etc.. Entonces se compra uno o más camiones de tierra vegetal con los metros cúbicos que hagan falta. Todas las tierras no son iguales, las hay muy buenas, regulares y malas.

  • Tres cosas a tener en cuenta al comprar tierra: Que pertenezca a la capa superficial del suelo, es decir, a los primeros 30 ó 40 centímetros. Esto es muy importante. La capa superficial del suelo es la más ricas en nutrientes minerales y en humus (materia orgánica). Mira la fotografía de la izquierda, el horizonte superior tiene un color marrón más oscuro en este caso.

  • ¿Cómo saber si la tierra que me quieren vender es del subsuelo o es superficial? Fíjate si tiene muchos restos de raíces y, a poder ser, finas. En el subsuelo las raíces son escasas y en el horizonte superior abundantes. Otra cosa relacionado con ésto es que una tierra que después de regar salen pocas hierbas, es mala señal, lo más probable es que sea profunda, donde hay menos semillas de malas hierbas ahí.
  • No compres para el césped tierra arcillosa que con agua sea "fango", sino una suelta. Si mojas una pequeña cantidad en la mano, verás si es como "plastilina" o no. Para un Césped es mejor una tierra arenosa; tendrá un buen drenaje y, por tanto, no se encharcará.
  • Que no tenga muchas piedras. Hay tierras muy pedregosas. Tierra arcillosa La capa mínima de tierra vegetal que debe tener un césped son 10 centímetros de espesor. Esto es lo mínimo, pero cuanto más tierra vegetal tenga, mucho mejor.
  • Drenaje ¿Tienes un suelo que cuando llueve o se riega se forman charcos que permanecen varios días? La mayoría de los suelos no tienen este problema, pero algunos, sí, y se deben mejorar. Las soluciones pueden ser:
  • Instalar tubos de drenaje. Se hace disponiendo tubos a unos 40-50 centímetros de profundidad, en zanjas de 40 cm. de ancho y separadas de 2 a 3 m. Dispones estos tubos en paralelo, conectándolos todos a uno que haga de principal y evacúe el agua. Puede estar éste en el centro (tendríamos una disposición en espina de pescado) o en un lateral. A todos los tubos hay que darles una ligera pendiente para que evacue el agua.
  • Geotextil Tubos de drenaje : Los tubos son corrugados especiales para drenaje, con multitud de agujeritos. Pones en el fondo de las zanjas una capa de grava (8-10 cm.), después los tubos sobre ella, otra capa de grava sobre dichos tubos (20-25 cm.) y sobre ésta capa una tela geotextil, para que no entre la tierra en la grava. Finalmente completas con tierra (25-30 cm.) a poder ser mezclada con arena.
  • Otra posibilidad es moldear el terreno dándole pendientes para que escurra hacia un lado y allí se recoja ese agua con una canaleta.
  • También nivela y da las pendientes adecuadas al terreno. Así se evitan dentro de lo posible que no se formen ondonadas y sitios que acumulen agua por escorrentía. Hay que evitar que llegue el agua a las zonas bajas.
  • Aporta arena. Esto es muy bueno en suelos arcillosos. Aumenta la porosidad del suelo. La cantidad de arena puede ser unos 2 ó 3 metros cúbicos por cada 100 m2 de superficie. Cuanta más mejor, no hay problema en pasarse. Piensa que los céspedes de campos de fútbol están casi sobre arena pura. Materia orgánica
  • Aporta materia orgánica al suelo. La materia orgánica (estiércol, mantillo, turba, etc.) esponja, airea, da una buena estructura al suelo y mejora la infiltración de agua. Si acompañas a la arena con materia orgánica, mejor que mejor. Si el suelo es pobre se pueden aportar 100 kilos por cada 100 m2 de turba negra o mantillo ó 300 kilos por cada 100 m2 de estiércol, según el suelo y el dinero que haya.
  • En los suelos con mal drenaje hay que controlar mucho el riego. Riega con poca cantidad pero con más frecuencia.
  • Escarificadora: Por último y ya en céspedes implantados, es muy importante eliminar periódicamente lo que se llama el "fieltro". Consiste en capa fina de 1, 2 ó 3 cm. que se forma en la superficie del suelo con los restos de hierba y raíces y se hace impermeable, dificultando mucho que pase el agua y el aire hacia abajo. Se elimina haciendo ESCARIFICADOS (mínimo 1 al año, en primavera, ideal, otro más en otoño). Aparte del fieltro, el mismo pisoteo con los meses y con los años va compactando el suelo.
  • También es muy bueno PINCHAR el suelo. Hazlo todos los años 1 ó 2 veces y receba con una mezcla de arena y turba mitad y mitad a razón de 1,5 m3 de mezcla por cada 100 m2 tras la labor de pinchado.
  • ¿Tu suelo tiene un pH demasiado bajo o demasiado alto? El pH del suelo no es un parámetro tan importante para el Césped. De todas maneras, si es muy ácido, es decir, un pH menor de 5,5, o si es muy alcalino, pH mayor de 8, entonces sí habría que hacer una enmienda para subirlo o bajarlo según el caso y dejarlo en valores menos extremos. Son casos raros, pero se pueden dar en ocasiones. • En suelos muy ácidos (pH menor de 5,5) haz una enmienda caliza con alguno de estos materiales: cales, caliza molida, dolimitas, etc.. Medición del pH-Caliza molida • En suelos muy básicos o alcalinos (pH mayor de 8) puedes optar por: 1. Mezclar los primeros 15 cm. de tierra con AZUFRE EN POLVO, que acidifica bastante. Dosis: 60 grs./m2. A los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento. 2. En lugar del azufre, aportar TURBA RUBIA (ej. marca SPHAGNUM), que es un material muy ácido (ph=3,5). Sólo para pequeñas superficies de máximo 100 m2 porque saldría mucho más caro que el azufre. Dosis: 1 kg/m2 de turba rubia. Igualmente a los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento. Como complemento para acidificar algo se pueden usar abonos acidificantes como el Sulfato amónico, el Nitrato amónico, Fosfato amónico, etc.. El mismo estiércol también acidifica el suelo.
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Jardin Paisajismo estilo Ingles

Jardin Las actuales concepciones paisajísticas están relacionadas de forma directa con la zona geográfica en la que comenzaron a definir sus particularidades. Pero más allá de las especies florales o arbóreas que determinado clima obliga a proyectar dentro de un jardín, está la propia cultura y filosofía del lugar donde se origina la corriente del diseño. Así, un jardín oriental tendrá pocas líneas en común con uno de inspiración francesa. En este caso, nos ocuparemos de desentramar las características de uno de los estilos más difundidos a lo largo y ancho del planeta: el jardín inglés. En general, podemos admitir la delicadeza racional con la que estas peculiares extensiones de terreno son planificadas. El control es un matiz que reina de forma sobreentendida: no quiere hacerse presente pero, en realidad, de él surgen el resto de elementos. En definitiva, el azar que sugiere es sólo apariencia. El azar de lo estricto El juego del artificio debe pasar por natural, por eso, una de las reglas es revestir de realidad aquellos componentes creados a propósito. Las ondulaciones intencionadas deben ser suaves para que provoquen la sensación de haber estado siempre ahí. Los jardines simulan relaciones estables entre las áreas huecas y los espacios cargados. Lo esencial es que el observador aprecie estas diferencias como innatas al parterre. El eje inglés domina el territorio de un modo más sutil que su hermano francés porque los límites se vuelven irregulares pero perfectamente normales a nuestra percepción. Por otro lado, la especial sutiliza del eje que articula los jardines ingleses queda revelada con una simple mirada al horizonte: allí donde la vista se pierde, se proyectan elementos arquitectónicos que llegan hasta nuestra retina sirviéndola de colchón. La figura de Capability Brown El definitivo suprematismo de estos magníficos diseños verdes llega de la mano de Capability Brown: "el paisajismo inglés no busca paisajes exóticos sino mejorar el paisaje existente". Las áreas eran proyectadas por una especie de 'deuda' con la naturaleza: el jardinero es capaz de mejorar el terreno y éste obedecerá las estipulaciones de su creador para revestirse de la belleza que le promete. Uno de los ejemplos del afán regenerador de Capability Brown será la elaboración de un gran proyecto verde sobre las ruinas de los jardines de Wise. Con apenas cuatros elementos, Capability es capaz de transmitirnos una belleza ordenada. Los pilares arquitectónicos sobre los que se sustenta este vergel son un palacio, un puente, una columna conmemorativa y un templo gótico. El agua actuará como un elemento integrador de la flora y la piedra. La omisión consciente de la intervención humana levanta ampollas en la sociedad de la época. La gran pregunta de sus coetáneos era que, si había que reformar un territorio, ¿por qué no dejar constancia firme de la mano del hombre? Al mismo tiempo, la invasión de la tecnología en infraestructuras como el ferrocarril y la multiplicación de los espacios verdes en el corazón de la urbe, exigías nuevos planteamientos. Las bases del 'Landscape Gardering' Un acontecimiento vendría a asentar el término 'Landscape Gardering' (jardín paisajístico). La decisión real de no habitar el londinense Regent's Park, permitió su apertura al público general. Repton sería el encargado de diseñarlo y colocarlo en la primera línea de los paisajes modernos. Huyendo de las posiciones extremistas de otros jardineros como Wise o Capability, Repton pondría en práctica la conjunción de dos universos: el de los elementos constitutivos del parque y el de las formas y estructuras. El resultado, la vuelta al papel protagonista del jardinero en detrimento del arquitecto. En la misma base, trabaja Jekyll, un jardinero inmerso en la primacía del elemento versus estructura. Destacar especialmente sus impresionantes 'cottages' ingleses, espacios vegetales donde el dominio lo ostenta el componente individual, no la proyección sobre la que se articula. La fantasía y el mundo de los sueños serían la mejor apuesta de otro maestro paisajístico: Girandin, un hombre que concibe el jardín como un espacio pintoresco que acumula sensaciones, paisajes y leyendas. La entrada de las áreas verdes en las programaciones urbanísticas quiso trasladar el jardín privado a amplios terrenos de carácter público. Dos de los que mejor supieron llevar a la práctica dicha metamorfosis fueron Alphand y Barrilet. Hoy en día, podemos disfrutar de amplios jardines en casi cualquier urbe, pero en sus comienzos, el urbanismo verde era todo un reto. La unión entre ciudad y naturaleza concluyó finalmente en un matrimonio bien avenido.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Hierbas Jardines acuáticos, pura vida y energía

Hierbas Algo diferente y muy curioso es la jardinería acuática. Aunque parezca lo contrario, se trata de una técnica muy sencilla. Lo importante es conocer las propiedades del agua y de las flores y plantas que en ella se pueden desarrollar. También, es imprescindible saber los secretos del drenaje. Si se quiere crear un espacio único en el patio o jardín, es posible recurrir a las técnicas de la jardinería acuática para lograr un diseño personal y exótico. Estos jardines resultan sumamente atractivos y originales. Para dar un toque oriental a un patio o parcela se pueden cultivar en un pequeño estanque o fuente. Hay que tener en cuenta que no requieren más atenciones que los jardines de tierra. En su diseño, que está abierto a numerosos estilos y tamaños, influyen básicamente tres factores: el espacio del que se disponga, el tiempo libre para cultivarlo y los gustos y preferencias del jardinero. El agua es fuente de vida para cualquier ser vivo, tanto animal, vegetal y humano. Por ello, se trata de un elemento indispensable para cualquier planta, además de aportar vigor y movimiento a los espacios verdes. En el caso de los jardines acuáticos, es el medio en el que crecen y viven las plantas. Se trata de un entorno muy rico y es ideal para usarlo como jardín, pues además de decorar a la perfección nuestro rincón preferido se encarga de que nuestras plantas se encuentren a salvo facilitándonos el trabajo de mantenimiento de las mismas. Posibilidades Siempre se han de ajustar las dimensiones del estanque o fuente a las propiedades del jardín, para crear una armonía que permita que todos los elementos combinen a la perfección. Además de ello, hay que estudiar el terreno en el que se va a asentar nuestra nueva creación. Los estanques pueden ser artificiales; en este caso, estarán construidos de hormigón, lámina de butilo o de un recipiente prefabricado que se enterrará en el suelo. La elección del material que vamos a utilizar dependerá de nosotros mismos. Existen otras posibilidades de fabricar un jardín acuático. Se puede usar un panel impermeable y forrarlo después con fibra de vidrio pegada con resina. En un patio, se pueden construir estanques con ladrillo revestido de hormigón. Sin duda, es imprescindible recurrir a un profesional ya que cada terreno posee unas características y puede ser que la presión ejercida por el agua sea excesiva. Por otro lado, la profundidad del estanque debe ser tal que permita colocar los vasos en el fondo del mismo y albergar entre 10 y 20 centímetros de agua. El toque personal Existen múltiples opciones a la hora de planificar y desarrollar este espacio acuático. Todo dependerá del gusto del jardinero y de las posibilidades que ofrezca el territorio donde se va a construir. Cada jardín es un mundo que depende de la creatividad que se emplee en el diseño de su espacio. Con un poco de imaginación y mucho esmero nuestro trabajo tendrá unos resultados increíbles dignos de toda admiración que serán el centro de todas las miradas. El diseño puede ser natural o artificial. En el primero de los casos, se procurará integrar el jardín acuático en el espacio donde se va a introducir. Para ello, se intenta que se funda con el parterre terrestre y las características del patio o parcela, usando elementos decorativos naturales como troncos o piedras. Los troncos se pueden disponer rodeando el estanque, y las piedras creando formas circulares alrededor de conjuntos de plantas. Las formas son también muy variadas. Pueden ser regulares o irregulares. Normalmente, los jardines de agua artificiales buscan las líneas simétricas y el orden y los naturales la espontaneidad. Es muy importante la coordinación del estilo de la casa con el diseño y la forma del jardín acuático, persiguiendo su correcta combinación para evitar contrastes inadecuados. Todo es producto de nuestro espíritu creativo: el toque personal que demos a nuestro oasis dirá mucho de nosotros. Cuidados El mantenimiento de este tipo de espacios es muy sencillo. Lo primero que se debe hacer es instalar un buen mecanismo de drenaje para mejorar la limpieza del estanque o fuente, así como un sistema de recirculación que propicie la oxigenación del agua. Ambos son imprescindibles para el desarrollo adecuado de las plantas ribereñas. Podemos optar por sistemas de programación para que nuestro jardín acuático esté siempre limpio y cuidado. También es importante aislarlo, para lo que se pueden usar los siguientes tipos de materiales: arcilla, cemento, piedras, PVC y polietileno. Para ello, se puede solicitar el servicio de un experto, que nos aconsejará y nos dará las pautas para lograr un perfecto estanque acorde a nuestras necesidades y a las de nuestras plantas. Recurrir a profesionales puede ser una buena solución, pues si no estamos seguros de algún aspecto ellos nos servirán de gran ayuda. Especies adecuadas Son muchas las plantas acuáticas que se pueden plantar en un estanque. Si se posee un gran espacio, se pueden hacer bellas composiciones mezclando alguna de estas plantas. Por ejemplo, la 'Nelumbo Sp', que tiene flores rosas y precisa luz abundante, combina a la perfección con una 'Calla Palustris', que resiste muy bien los cambios de temperatura. También resulta ideal la mezcla de la 'Nympahea Odorata' con el 'Iris Pseudacorus' o el 'Acorus Calamus', puesto que las tres soportan el sol. También hay otras de estas especies acuáticas muy interesantes como la 'Primula Florindae' o la 'Thypa Minima'. La primera es óptima para plantar junto a un estanque, ya que necesita mucha humedad para desarrollarse correctamente. La segunda ha de crecer en aguas poco profundas y luce unas bellas hojas finas. Si no se dispone de gran espacio, es posible cultivar un jardín acuático en un recipiente grande en el que se pueden tener algunos peces. Plantar nenúfares adecuados a la profundidad es lo mejor. Además, se pueden usar especies acuáticas ornamentales y plantas oxigenadoras.

martes, 16 de septiembre de 2008

Novedades Hierbas arómaticas: Cultivo Azafrán

Novedades Veamos los detalles de una de las especies más caras del mundo.
  • Nombre científico o latino: Crocus sativus
  • Nombre común o vulgar: Azafrán, Flor de azafrán
  • Familia: Liliáceas (Iridáceas).
  • Origen: se cree que fue cultivado originariamente en Cilicia, sur de Turquía, en una localidad llamada Corycus, de ahí le vendría el nombre a la planta. Otros dicen que la especia parece provenir de Persia.
  • El Género Crocus cuenta con unas 75 u 80 especies, unas 40 localizadas en Europa.
  • El azafrán está constituido por los estigmas unidos o no al estilo de la flor del Crocus sativus.
  • Constituye la especia cuyo mercado mundial ha sido y es liderada por España. - España, Grecia, Francia, Turquía, Irán, Marruecos y Cachemira son los principales productores, el que posee una calidad insuperable es el de la mancha.
  • El azafrán por su alto valor económico se ha denominado 'oro rojo', habiendo sido objeto de muy diversas adulteraciones y falsificaciones aprovechando su nombre y su valor.
  • El azafrán de España presenta filamentos más largos y delgados que el de otros países, menos grasientos, más secos, fáciles de romper, el color poco brillante y sabor ligeramente amargo.
  • El azafrán es una planta herbácea, bulbosa, perenne.
  • Altura normal de 10 a 25 cm.
  • Posee unas hojas largas, verdes y lineales, que crecen formando penachos.
  • Las hojas parecen nacer del bulbo, envueltas en su base por unas vainas; son lineraes, casi cilíndricas, erectas, de color verde oscuro y marcadas longitudinalmente con una banda blanca en su cara interna y una nervadura en su parte externa.
  • El número de hojas, agrupadas en manojo, oscila entre 6 y 10; su anchura suele ser de unos 2 mm y su altura sobrepasa la de las flores, pudiendo alcanzar y superar los 30 cm conforme se ala calidad de la planta.
  • Hojas y flores nacen generalmente al mismo tiempo. Ya avanzada la primavera estas hojas se secan.
  • Las flores suelen ser de 1 a 3 por tallo de la planta, que a su vez puede constar de 2 ó 3 tallos.
  • La flor consta de 6 pétalos de color violáceo.
  • Floración a principios de otoño (en el Hemisferio Norte, hacia la segunda quincena de octubre aparecen las flores).
  • Normalmente, la floración de un azafranal puede durar 20 días.
  • El azafranal puede presentar una intensa floración, a lo que se llama días de 'manto', y que dura unos dos a seis días, empezando a disminuir sucesivamente hasta terminar dicho período de floración.
  • Los estigmas destacan en la concavidad de la flor en número de 3, de color amarillo rojizo o anaranjado; 3 a 4 cm de largo, que una vez desecados quedan reducidos a 2 cm.
  • Finísimos en su base, devienen progresivamente más gruesos hasta alcanzar en su extremidad unos 2 mm; son por lo general acanalados y rematados en forma de maza o pequeña trompa.
  • El estigma seco posee una intensa fragancia y constituye lo que se denomina puramente azafrán.
  • Al conjunto de la flor se la denomina 'rosa del azafrán'.
  • El clima debería ser templado, cálido y seco, soporta bien temperaturas elevadas y fríos intensos, aunque las heladas tempranas pueden perjudicar la floración.
  • Luz: conviene que esté expuesta al sol.
  • Temperaturas: la temperatura media anual debería oscilar entre 10 y 15° C. La planta soporta temperaturas rigurosas, con valores que oscilan entre 35-40 ºC en verano y -15 ºC ó -20 ºC en invierno, referidos al medio ambiente, ya que las temperaturas propias del suelo varían ostensiblemente.
  • No obstante, valores del orden de -15 ºC ó -20 ºC si coinciden con períodos críticos del vegetal pueden ocasionar serial alteraciones en el bulbo, repercutiendo sensiblemente en los rendimientos finales de producto.
  • El suelo debe de ser profundo para evitar la compactación y con el objeto de permitir el almacenamiento de agua, aspecto fundamental tratándose de climas con bajos índices pluviométricos. 60-70 cm suele ser una profundidad apropiada.
  • Deberá ser un suelo equilibrado en materia orgánica con el fin de reducir los riesgos de erosión a que se hallan expuestos no pocos suelos dedicados a este cultivo.
  • Con un contenido del 1,5 al 2% de materia orgánica pueden obtenerse buenos rendimientos de azafrán.
  • El terreno debe estar perfectamente mullido, ligeramente húmedo pero no mojado.
  • PLANTACIÓN
  • La época para realizar la plantación varía según las zonas climáticas pero de modo general los meses más favorables son los de mayo y junio en el Hemisferio Norte, es decir, finales de primavera, ya que es en el transcurso de esos meses cuando las condiciones de suelo y clima muestran valores más óptimos para llevarla a cabo.
  • Se pueden cifrar unos 30 bulbos por metro cuadrado lo que nos daría una densidad de plantación de unos 300.000 bulbos por ha.
  • La profundidad de la plantación tiene su importancia.
  • Una variación de 5 cm en una zona expuesta a la acción de persistentes o rigurosas heladas puede influir en la fisiología del bulbo.
  • La profundidad del marco suele ser del orden de 12 a 15 cm conforme a condiciones de clima y suelo de cada zona.
  • La separación entre bulbos viene a ser de unos 10 cm con dos hileras por surco, separadas entre sí por unos 8-10 cm.
  • La separación entre surcos suele oscilar entre 25 y 30 cm de forma que quede espacio suficiente entre ambos para asentar bien los pies y permitir las labores propias del cultivo.
  • Previamente a la plantación es recomendable someter los bulbos a un tratamiento con algún fungicida y mantenerlos durante una semana o más a una temperatura de 35 ºC. Este proceso suberiza las posibles heridas y ayuda a combatir, en otros bulbos, la infección de fusarium.
  • Una vez efectuada la plantación de los bulbos, aproximadamente un mes después, es conveniente dar una cava de 10-12 cm de profundidad si se observa que el terreno denota la presencia de malas hierbas como resultado de la remoción de la tierra al ejecutar la plantación. Efectuarla con tacto para no dañar los bulbos.
  • CULTIVO:
  • Riego: es poco exigente de agua, pero tiene dos épocas críticas en cuanto a requerimientos de humedad, una en primavera para favorecer la formación de bulbos y otra a principios de otoño, para facilitar la brotación y floración.
  • Si es necesario, en esos momentos, se debe recurrir al riego, pero teniendo en cuenta que el exceso de humedad es mas perjudicial que la sequía, pues provoca la pudrición de las raíces.
  • Se trata de un vegetal perfectamente adaptado, desde hace siglos, a climas secos, rozando en ocasiones situaciones límites, que depende, casi exclusivamente, del agua procedente de las precipitaciones.
  • Abonado: las cantidades de estiércol a aplicar serán de 12000 a 20000 kg/ha. Aplicables como mínimo tres meses antes de la plantación de los bulbos.
  • El tercer año de cultivo, puede o no aplicarse abonado. Una gran mayoría de agricultores no lo lleva a cabo. Si se realiza, tanto las dosis como la época de abonado son las mismas que para el segundo año.
  • Durante los meses de verano se efectúan binas muy superficiales tendentes a evitar costras en la superficie del suelo.
  • Malas hierbas: es importante mantener el suelo en todo momento libre de vegetación adventicia. Se llegan a emplear herbicidas selectivos.
  • Laborero: la labor principal debe ser llevada a cabo correctamente. La operación consiste en una aradura profunda, entre 35-40 cm, siempre en función de las propiedades de que se halle dotado el suelo para la retención de agua.
  • Otra finalidad consiste en mullir la tierra favoreciendo con ello la infiltración del agua y contribuyendo con ello a incrementar las reservas del suelo; esto coadyuvará a evitar, llegado el período de sequía, la formación de concentraciones más o menos densas de sales, perjudiciales para el azafrán.
  • En octubre (principios de otoño), unos días antes de la floración, es aconsejable dar una ligera cava para mullir la costra de la superficie y permitir la floración de la planta sin problemas.
  • En septiembre hay que aplicar una bina superficial entre surcos con la finalidad de quebrar la costra superficial que se forma a la salida del verano, mullir y airear el mismo y eliminar las malas hierbas.
  • 10 ó 12 días después de la recolección de la flor del primer año, en octubre o noviembre, según regiones, es conveniente llevar a cabo otra cava superficial, entre surcos, con idéntica finalidad que las anteriores.

  • Enfermedades: la más común de las enfermedades y con toda posibilidad la más nociva, es el 'Mal vinoso', provocada por un hongo del suelo conocido como Rhizoctonia violacea Tul.
  • Este patógeno ataca al bulbo de azafrán provocando una sucesión de manchas purpúreas, violáceas o negruzcas que llegan a pudrir el órgano.
  • En el interior de éste se originan masas escleróticas blanquecinas en principio, salpicadas en un verdadero amasijo de puntos violáceos y rojizos; el bulbo va progresivamente ablandándose hasta descomponerse por completo.
  • Los síntomas característicos de la enfermedad se manifiestan en el bulbo mediante la presencia en el exterior del mismo de una malla de filamentos violáceos, de color semejante al vino, de ahí su nombre, y la razón de que a los bulbos afectados se les conozca como 'Cebollas borrachas'. Una vez afectada, la suerte de la planta es cuestión de días.

  • Otra enfermedad del azafrán es la llamada Gangrena seca. Conocida también como podredumbre, caries, etc., se caracteriza por la destrucción de la médula o carne de la cebolla enferma, en donde aparecen al principio unas manchas pardo-negruzcas que se agrandan poco a poco hasta afectar a toda la masa. Está producida por el hongo Sclerotinia bulborum.
  • Otra infección de hongos puede ser provocada por el Fusarium sp. Se manifiesta con desarrollo anormal de las hojas acompañado de clorosis. En cambio en la base del bulbo se asiste a una degeneración de las células con pérdida de las reservas nutritivas necesarias para la floración de la planta. De este modo, se dan descensos de producción que en los casos más graves pueden ser incluso del 30%. Cuando aparezcan hongos en la plantación ya hecha, se arrancarán las plantas afectadas y las próximas a ellas, para quemarlas o destruirlas inmediatamente. En esos suelos no se pondrá azafranal durante algunos años.
  • RECOLECCIÓN
  • Cada flor contiene sólo tres estigmas, para cosechar 450 gramos de azafrán, supone extraer entre 200.000 y 400.000 estigmas, es decir, miles de flores para reunir unos gramos. A título orientativo se podría decir que una hectárea de cultivo suministra alrededor de 15 kg de estigmas secos el primer año, unos 30 kg el segundo y unos 20 kg el tercer año de vegetación. Este trabajo se realiza a mano. La mano de obra precisa para la recolección de flores y separación de los estigmas se estima en unas 20 personas, durante unos 2 meses. La recogida hay que hacerla diariamente, antes de que el sol caliente; por tanto, en las primeras horas de la mañana, con lo que se evitará el que las flores se marchiten, ya que dificultará su recolección y monda. Para recoger la rosa, se hará una por una y por debajo de la inserción de los estigmas, empleando la uña del dedo pulgar apoyado sobre el índice. Una vez cortadas se echarán en cestas de esparto o mimbre, tratando de que las flores se compriman lo menos posible. Trasladada la flora a la casa o almacén, se procederá a su monda, o en caso de retrasarse unas horas, nunca se amontonarán las flores, pues se calentarían y perderían calidad, lo que perjudicaría al azafrán. Los estigmas sacados se colocarán, en capas de unos dos centímetros, en cedazos de tela metálica fina o tela de seda, poniéndolo sobre una estufa caliente, braseros, brasas de fuego o rústicos fuegos caseros. No se cortarán los estigmas demasiado altos, ya que se separarían los tres, ni demasiado bajos, porque quedaría unido a ellos una parte que afea el azafrán (llamados 'pajitos' y que son amarillos), sin que, por otra parte, aumente el peso del mismo. Algunas personas envuelven el producto recién tostado en talegos o pequeños saquitos de lana que guardan en cajas de madera o metal resistentes al óxido; otras lo llevan a cabo en frascos de vidrio opaco, con tapones parafinados, o en recipientes de barro: orzas, pequeñas tinajas, etc; hay quien envuelve el azafrán en tela negra -el color tiene su importancia por aquello de la luz- y lo conserva guardado durante años en arcones de madera o cajas forradas de cinc; todo ello para preservar el azafrán de los efectos de la humedad y de la luz. Llevada a cabo la recolección de la flor del tercer año es aconsejable levantar el azafranal, operación que acostumbra a ser efectuada a finales de primavera (mayo o junio). La plantación permanecerá en un mismo terreno por un período no mayor a los 3 años. Después de este tiempo, no conviene volver a plantar en el mismo sitio por otro período de 8 a 10 años.
  • El azafrán agota temporalmente el terreno para el propio cultivo, pues es cierto que una vez levantado el azafranal es aconsejable dejar transcurrir 10 ó 12 años antes de volver a plantar azafrán en esos terrenos, si bien pueden ser utilizados para otros como cereales o leguminosas.
  • No estará de más, puesto que de conservación tratamos, recordar las premisas mínimas para una buena conservación de los bulbos de azafrán, como son: almacenar éstos, una vez seleccionados y limpios los más sanos, sin manchas violáceas ni heridas, en capas de 20 a 25 cm, en locales secos y aireados, con temperatura aproximada entre 5 y 8 ºC y una humedad relativa del 65-75%.
  • El croco (bulbo) del azafrán tiene semillas estériles, de forma que ha de ser cultivado vegetativamente.
  • Cada año se forman dos o tres bulbitos en la base del bulbo principal que se recogen y se emplean para la nueva siembra.
  • Aunque la planta puede vivir hasta los 15 años, en la práctica se desechan cada 4 años.
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lunes, 15 de septiembre de 2008

Especiales Higuera, desde esqueje a prebonsai

Especiales
Con este ejemplo se puede explicar cómo podemos empezar en el mundo del bonsái de una manera fácil y con un poco de paciencia obtener buenos resultados a medio plazo.
Para empezar tenemos que escoger una especie que sea de crecimiento "rápido" (esto es relativo en el mundo del bonsai) como por ejemplo la higuera. La idea puede ser empezar a partir de esqueje o incluso haciendo un acodo, ya que esta especie responde muy bien a él. En este caso empezaremos desde una ramita muy fina, desde un esqueje al cual espolvoreamos hormonas de enraizamiento para llegar a crear en un plazo razonable un prometedor prebonsai. Pues manos a la obra. Este es un esqueje de higuera de una rama fina que planté en una maceta normal a finales del 2003. En la primavera de 2004, unos meses después, podéis ver como empieza a sacar hoja dando a entender que ya ha enraizado, con las higueras, la verdad que es muy fácil.
Se plantó en suelo aunque valdría lo mismo una maceta ancha de entrenamiento. Se dejó crecer durante 2 años dejando que alcanzara alturas de ramas de 1.50 m. y podando en invierno para ir dirigiendo las ramas a nuestro interés. No tengo fotos del proceso, pero se puede imaginar, la higuera crece rápido y da unas ramas gruesas que hay que ir podando en corto. Esta es una foto de este invierno donde ya la podé para poder plantear el siguiente paso. Sellé las heridas, como veis.

Un poco antes de lo normal (primavera) he procedido a sacarla de la tierra. La verdad es que costó un poco pues desarrolla muchas raices. La ligera curva que se ve en el tronco en el esqueje se ha convertido en esta bonita curva del tronco 2 años después, que seguro nos dará una bonita zona de arranque desde el nebari hasta el inicio de las ramas.


Se cortan las raices en general y las que no sirven para resaltar el nebari, sellando las heridas. La idea con esto es crear un pan de raices lo más plano posible para cuando plnatemos en arbol en maceta e bonsai.

Se procede al plantado en una maceta de entrenamiento de plástico más ancha que profunda para que las raices se desarrollen en horizontal y empezar a partir de primavera a formar lo que en unos años será un bonsái.


domingo, 14 de septiembre de 2008

Plantas Caracteriaticas del Arbol de Canela

Plantas El árbol de la canela es un pequeño arbol o arbusto perennifolio con corteza papirácea. Puede alcanzar 10 m de altura en su estado silvestre, pero se poda en árboles más pequeños y densos para facilitar su cultivo. Hoja perenne, casi opuestas, con 3 venas prominentes, simples, coriáceas, largas y aromáticas. Flores en panículas, hermafroditas, muy inconspicuas. La especia es la corteza interna que se extrae pelando y frotando las ramas y que una vez desprendida, es a su vez separada y vuelta a pelar. - Las cortezas se enrollan una dentro de otra hasta formar una barra de aproximadamente un metro de largo que se seca y blanquea antes de su comercialización. - La corteza se corta en tiras largas y se deja fermentar. Pasadas 24 horas, se separa la capa exterior más rugosa de la corteza y se deja secar la capa interna. Durante el proceso de secado, ésta se enrolla hasta formar las conocidas ramas de canela. - Sus ramas crecen erguidas y recubiertas de numerosas hojas de color verde brillante, siendo rojizos los nervios que las recorren. USOS Y APLICACIONES - La canela es una de las especias conocidas desde más antiguo. En china se la empleaba ya en 2500 A.C. - Su aroma especial la hace imprescindible en pastelería para aromatizar pasteles, mousses y cremas. - Los árabes la utilizan mucho para aromatizar carnes, ya que la canela contiene un aceite esencial rico en fenol que inhibe las bacterias responsables de la putrefacción de la carne. - La canela se usa en rama y molida. - En la cocina se emplea fundamentalmente en postres (arroz con leche, natillas, apfelstrudel, etc.), y acompañando a frutas en los rellenos de carnes y aves. - Sirve de puente entre los sabores agrio (ácido) y dulce, y entre el amor y el desamor (se considera afrodisíaca). - Indicada tanto para platos dulces como salados, es especialmente buena con el cordero en los tajines marroquíes, en los platos de arroz, en compotas de frutas, postres de chocolate, bizcochos y bebidas, con el pan especiado ,en pudines, el strüdel austríaco, el arroz con leche y helado de canela. - Las bebidas calientes como el chocolate y el café están deliciosas con su complemento. - También se utiliza para aromatizar licores y en jabones y dentífricos. - También se emplea a menudo para hacer almohadillas perfumadas y popurrís de flores olorosas. - Se pueden hacer complementos decorativos para coronas, guirnaldas y ramos de hierbas y flores si se atan varias ramas de canela con rafia. - La canela produce contrastes muy vistosos cuando se combina con plantas predominantemente verdes. - Es ideal para diseños florales destinados a festividades. - Hoy en día se emplea también dentro de las fórmulas de los refrescos de cola. RECOLECCIÓN - Se recoge durante las estaciones de lluvia, en Sri Lanka ocurre entre mayo y junio y en octubre y noviembre, la primera cosecha produce una corteza más gruesa e inferior. - La calidad aumenta en podas sucesivas y la corteza más fina procede de los brotes más delgados del centro de la planta, las cañas se juntan y se ponen a la sombra para evitar que el sol directo las perjudique. - Los brotes se podan de continuo, cerca del suelo, lo que hace que el canelo parezca un arbusto bajo, denso y de finas y frondosas ramas. - Cuatro mil metros cuadrados de terreno producen entre 45 y 68 kg de canela en rama. - Se trabaja en grupos familiares empezando al amanecer, tratando de recoger dos o tres ramas de cada árbol para permitir que crezcan nuevos retoños. - Esta operación, se hace en la época de lluvias por ser más fácil el descorticado debido a la humedad. - En un cobertizo se raspa primero la corteza externa, luego se frota con una vara de latón y finalmente se le quita la tira de madera, habiendo practicado previamente unas incisiones. - Se secan al sol, lo que hace que la corteza se curve hacia dentro. - Estas ramas se cortan en distintas longitudes y se dejan para un segundo secado en el techo del cobertizo. - Nombre común o vulgar: Canela, Árbol de la canela, Canelero de Ceilán, Canelo, Canelera - Familia: Lauraceae (Lauráceas). - Origen: es originaria de Ceilán (Sri Lanka). - Además de Sri Lanka, también se cultiva en Brasil, Birmania, India, Indonesia, Indias occidentales e islas del océano Pacífico. - El mayor productor sigue siendo Sri Lanka seguido de las islas Seychelles. - Se cultiva en países cálidos cuyos inviernos no sean fríos. DESCRIPCIÓN - El árbol de la canela es un pequeño arbol o arbusto perennifolio con corteza papirácea. - Puede alcanzar 10 m de altura en su estado silvestre, pero se poda en árboles más pequeños y densos para facilitar su cultivo. - Hoja perenne, casi opuestas, con 3 venas prominentes, simples, coriáceas, largas y aromáticas. - Flores en panículas, hermafroditas, muy inconspicuas. - La especia es la corteza interna que se extrae pelando y frotando las ramas y que una vez desprendida, es a su vez separada y vuelta a pelar. - Las cortezas se enrollan una dentro de otra hasta formar una barra de aproximadamente un metro de largo que se seca y blanquea antes de su comercialización. - La corteza se corta en tiras largas y se deja fermentar. Pasadas 24 horas, se separa la capa exterior más rugosa de la corteza y se deja secar la capa interna. Durante el proceso de secado, ésta se enrolla hasta formar las conocidas ramas de canela. - Sus ramas crecen erguidas y recubiertas de numerosas hojas de color verde brillante, siendo rojizos los nervios que las recorren. USOS Y APLICACIONES - La canela es una de las especias conocidas desde más antiguo. En china se la empleaba ya en 2500 A.C. - Su aroma especial la hace imprescindible en pastelería para aromatizar pasteles, mousses y cremas. - Los árabes la utilizan mucho para aromatizar carnes, ya que la canela contiene un aceite esencial rico en fenol que inhibe las bacterias responsables de la putrefacción de la carne. - La canela se usa en rama y molida. - En la cocina se emplea fundamentalmente en postres (arroz con leche, natillas, apfelstrudel, etc.), y acompañando a frutas en los rellenos de carnes y aves. - Sirve de puente entre los sabores agrio (ácido) y dulce, y entre el amor y el desamor (se considera afrodisíaca). - Indicada tanto para platos dulces como salados, es especialmente buena con el cordero en los tajines marroquíes, en los platos de arroz, en compotas de frutas, postres de chocolate, bizcochos y bebidas, con el pan especiado ,en pudines, el strüdel austríaco, el arroz con leche y helado de canela. - Las bebidas calientes como el chocolate y el café están deliciosas con su complemento. - También se utiliza para aromatizar licores y en jabones y dentífricos. - También se emplea a menudo para hacer almohadillas perfumadas y popurrís de flores olorosas. - Se pueden hacer complementos decorativos para coronas, guirnaldas y ramos de hierbas y flores si se atan varias ramas de canela con rafia. - La canela produce contrastes muy vistosos cuando se combina con plantas predominantemente verdes. - Es ideal para diseños florales destinados a festividades. - Hoy en día se emplea también dentro de las fórmulas de los refrescos de cola. RECOLECCIÓN - Se recoge durante las estaciones de lluvia, en Sri Lanka ocurre entre mayo y junio y en octubre y noviembre, la primera cosecha produce una corteza más gruesa e inferior. - La calidad aumenta en podas sucesivas y la corteza más fina procede de los brotes más delgados del centro de la planta, las cañas se juntan y se ponen a la sombra para evitar que el sol directo las perjudique. - Los brotes se podan de continuo, cerca del suelo, lo que hace que el canelo parezca un arbusto bajo, denso y de finas y frondosas ramas. - Cuatro mil metros cuadrados de terreno producen entre 45 y 68 kg de canela en rama. - Se trabaja en grupos familiares empezando al amanecer, tratando de recoger dos o tres ramas de cada árbol para permitir que crezcan nuevos retoños. - Esta operación, se hace en la época de lluvias por ser más fácil el descorticado debido a la humedad. - En un cobertizo se raspa primero la corteza externa, luego se frota con una vara de latón y finalmente se le quita la tira de madera, habiendo practicado previamente unas incisiones. - Se secan al sol, lo que hace que la corteza se curve hacia dentro. - Estas ramas se cortan en distintas longitudes y se dejan para un segundo secado en el techo del cobertizo.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Flor Ficus

Flor El Ficus es un arbusto o árbol perenne de hojas coriáceas. Algunas especies son trepadoras y por lo general se colocan en el interior de las habitaciones y en sitios que no sean demasiado claros. Pueden alcanzar una altura de hasta 30 metros, estos casos se han dado sobre todo en su lugar de origen, el Extremo Oriente. Sin embargo, en nuestros interiores alcanzan tan sólo una altura de entre 2 y 4 metros. Existen alrededor de dos mil especies de este género, el Ficus, que crecen silvestres en las regiones tropicales de Asia. Esta planta, conocida también con el nombre de 'árboles de la goma', se reproduce a través de acodos a principio del verano. Estos arbustos plantan sus verdes biambas en la rectilínea perspectiva de los grandes despachos y, además, acrecientan la intimidad de la sala y dan vida a los descansos de las escaleras, pasillos y recibidores. Tipos de Ficus El 'Ficus Benjamina', es uno de los arbustos más bellos y por eso es un gran elemento decorativo. Sus ramas son colgantes y sus hojas, que tiene de 6 a10 centímetros de largo, poseen una forma oval-lancetada con punta alargada. Algo más pequeñas son las hojas del 'Ficus Deltoides', o Diversifolia, como también se le conoce. Lo más característico de este tipo de Ficus son las frutillas que ofrece que tienen un color verde amarillento y un tamaño que no supera el centímetro, y que carga con ellos desde muy jóvenes. Esta especie procede de las Azores y alcanza una altura máxima de 50 centímetros. También nos encontramos con el 'Ficus Elástica', que es el más conocido de los gacios. Sus hojas alcanzan aproximadamente los 40 centímetros, su color es de un verde brillante y su forma es elíptica en la punta. Cuando nacen las hojas nuevas éstas lo hacen envueltas por hojas bracteales, generalmente de color rojo, que caen enseguida. Pertenecientes a esta especie predominan en el mercado las siguientes formas de jardín: Lecora, que se caracteriza por sus grandiosas hojas verdioscuras y brácteas pintojas. Variegata, de hojas con manchas blancuzcas, amarillentas o incluso grises. El 'Ficus de Caja de Violín', o Ficus Lyrata o Pandurata, tiene las hojas más largas todavía que el Ficus Elástica. Éstas llegan a alcanzar los 50 centímetros y son verdioscuras con nerviaciones de un color más claro. Se le dio este nombre porque su diseño recordaba al del cuerpo de un violín. Esta planta se caracteriza porque crece hacia arriba y hacia los lados. La especie 'Ficus Pumilla', Repens o Stipulata, logra alcanzar los 4 metros de altura y trepa afanosa por los espaldares que dividen interiores. Sus fuertes raíces adventicias también le permiten subir por tapias y paredes de cemento y prestarse además como especie de planta colgante. Sus hojas verdiblanacas se caracterizan por ser estrechas, reniformes abombadas. En las habitaciones frías es ideal la especie 'Ficus Rubiginosa', o Australis, cuyas hojas, que miden aproximadamente unos diez centímetros, están provistas de un vello color óxido en el envés. El haz, coriáceo, es de un verde oscuro. Cuidados y reproducción La Ficus Benjamina es una especie que necesita calor, incluso en invierno, ya que la temperatura no deberá ser inferior en ningún caso de 18º. Aún así, en el verano es convente protegerlo del sol y regarlo muy a menudo. Si la temperatura es alta y el ambiente es seco es necesario rociar las hojas para evitar que se sequen. Dos veces por semana, excepto en invierno, es necesario ponerle fertilizante para plantas de interior. El Ficus Elástica es un tipo de ficus que no soporta bien el agua fría, por eso es conveniente usar para regarla y rociarla agua tibia. También es bastante sensible a las corrientes de aire y sus hojas abigarradas agradecerán que se las coloque en un lugar lo más claro posible. Esta especie aguanta mejor el frío que la anterior, pero tampoco podrá estar en lugares que bajen de los 10 grados en invierno. Durante su crecimiento es bueno que se le apliquen buenas dosis de fertilizante disuelto, pero no es una planta que necesite especialmente grandes cantidades de agua. El Ficus de Caja de Violín es menos delicado que los anteriores y puede vivir en cualquier habitación donde la calefacción no rebase los límites normales, aunque lo que más le conviene a esta especie es estar expuestas a un aire húmedo por eso se recomienda rociarla a menudo, y también estar en un sitio claro, nunca soleado. Las plantas que ya sean algo viejas necesitan cada par de semanas un poco de abono para plantas de interior, ahora bien nunca se deben abonar en invierno. La especie trepadora Ficus Pumila soporta bastante sol que no sea el del mediodía y los lugares oscuros. En verano es necesario que se la riegue muy a menudo y también es conveniente que una vez a la semana, más o menos, se la de una ducha tibia y se la abone. En invierno, sin embargo, lo mejor es no regarla demasiado y por supuesto no abonarla, ahora bien, es muy beneficioso darla de manera ocasional duchas tibias. Todas las especies de Ficus se dan, o en una tierra arcillosa y alimenticia que puede estar mezclada con estiércol de vaca y tierra vegetal o arena, o bien en tierra para flores, tal como se vende mezclada para su utilización en los establecimientos especializados. Sus principales enemigos Los insectos que más perjudican a este tipo de plantas son las cochinillas y las arañas rojas. Las temperaturas bajas, los cambios bruscos de las mismas y las fuertes corrientes de aire pueden producir enfermedades en sus hojas que se manifestarán en forma de manchas. El exceso de frío o de humedad produce, por ejemplo, en los bordes de las hojas inferiores manchas de color amarillo. Su reproducción es bastante difícil. Hay que empezar por poner en primavera, dentro de una botella de agua situada ante una ventana, un vástago o un esqueje hasta que salgan las raíces. El acodo también puede ponerse en una mezcla de broza de turba y arena en una bandeja que se coloque sobre un radiador de calefacción hasta que broten las raíces. En estos casos es necesario que se ponga encima de la bandeja una cubierta de plástico.