jueves, 9 de octubre de 2008

Especiales TRANSPLANTE DE ARCE DE VIVERO

Especiales
Esta es la demostración de que con pocos recursos y en poco tiempo se puede hacer un prebonsai decentillo. Se compró esta planta de vivero hace poco más de un año por 9.50 euros, precio muy razonable. Medía 90 cm. Se transplantó a maceta de entrenamiento para dejarle crecer a sus anchas, mucho abono, mucho sol y empezó a "desmadrarse". Luego se quitaron esas ramas que salen a la derecha y se dejó el tronco de la izquierda como guía principal.


Unos meses presentaba este aspecto. Se le dejó crecer hasta 1.20 cm. Además en el verano pasado se le hicieron 3 acodos en el ramaje superior aprovechando la fuerza de creciento.


Un año después de la adquisición (hace 2 meses) procedemos al transplantado y recortado de raices para dejarle otra temporada en maceta de entrenamiento. Apareció un pan de raices espectacular después del plantado un año en akadama 100%. Se procedió a una poda de las ramas ……



….. y recorte de raices para equilibrar la parte aérea con la radical.




Además por el camino se aprovechó para sacar un par de acodos como el que os muestro, acodos que han ido a parar a suelo para que engorden unos añitos.



Y así nos quedó una vez transplantado a la misma maceta de entrenamiento.




A día de hoy con la primera brotación de primavera. Tira hojas de manera muy fuerte y solo queda ir modelándole con los pinzados y alguna poda si se desmadra. Mide 30 cm. de alto (sin maceta) y otras 30 de ancho, nebari de 7 cm.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Flores PASEO POR EL HAYEDO

Flores

En estos días verano a veces tan sofocantes uno de los mayores placeres que podemos tener es dar un paseo por uno de nuestros maravillosos bosques. La frondosidad que tienen en esta época los hayedos hacen que aparezcan esas zonas umbrías bajo las cuales susurran los arroyos helados.



He intentado recrear un bosque de hayas en bonsái y os muestro algunas fotos de detalles. Le quedan muchos años de evolución pero pueden verse rincones interesantes.




martes, 7 de octubre de 2008

Especial Cultivar un Bonsái

Especial Para cultivar de forma apropiada uno de estos árboles en miniatura hay que conocer algunas sencillas técnicas. Llevarlas a cabo en el momento preciso y de la forma adecuada permitirá que el bonsái tenga una larga vida. El trasplante, el riego y el abonado, son las operaciones que contribuyen al buen mantenimiento de esta especie vegetal. Cómo transplantar un bonsái El trasplante es imprescindible para fomentar la buena salud del árbol. Se trata de una tarea muy útil porque, con el transcurso del tiempo, es preciso renovar la tierra en la que crece. Esto se debe a que los componentes nutritivos se agotan y las raíces se desarrollan en exceso. Un trasplante se realiza con una periodicidad de 2 a 4 años, dependiendo de la fase en la que se encuentre el bonsái. Cuando se halla en etapa de crecimiento, basta con dejar pasar un año. Si está en etapa de madurez, es suficiente con trasplantarlo cada 3 ó 5 años. Se suele llevar a cabo en la primavera, sobre el mes de marzo. Esta técnica consiste en eliminar una tercera parte de las raíces y en sustituir el sustrato por uno nuevo. Es muy importante que el tiesto tenga algún orificio que permita el drenaje. Cuando se haya realizado el trasplante, el bonsái requerirá unos cuidados especiales, ya que sus raíces habrán sufrido. Por ejemplo, se ha de mantener alejado de las corrientes de aire y de la luz directa en las próximas tres semanas. El siguiente riego se hará cuando se empiece a secar la superficie del sustrato y no se tiene que abonar o fertilizar durante este tiempo. El riego El riego es uno de los trabajos más relevantes en el cultivo de un bonsái. La mayor parte de los fracasos a la hora de cuidar uno de estos árboles derivan de un exceso de agua que origina que las raíces se pudran. Hay que comenzar a proveer de agua a la planta cuando se observe que las primeras capas de la tierra están secas. Así, de echará abundante líquido, hasta que salga por los agujeros de la base de la maceta. Resulta perfecto regar usando agua reposada, es decir, contenida en un recipiente durante 24 horas para que se evapore el cloro y esté a temperatura ambiente. Muy beneficioso es el pulverizado como complemento del riego. Abonado El bonsái encuentra los componentes nutritivos en el suelo. Al desarrollarse en un espacio muy reducido, es necesario fertilizar el sustrato periódicamente para evitar las posibles carencias de nutrientes. Para que la planta pueda completar su proceso vital necesita tres componentes básicos o macroelementos: nitrógeno, fósforo y potasio. El primero, acelera el crecimiento y aumenta la producción de semillas, hojas y frutos. El fósforo prepara a la planta para resistir condiciones adversas. Y el potasio aumenta la resistencia frente a las enfermedades. Otros que también precisa en menor cantidad son el magnesio, el azufre, el calcio, el hierro, el cobre, el cinc, el cloro, el boro y el manganeso. La tierra especial para el cultivo de bonsáis tiene elementos secundarios en cantidad suficiente, pero sí que requiere un aporte extra de macroelementos. Los abonos más recomendables son los complejos 5N- 10P- 10K o 2N- 10P- 10K. Algunos consejos a seguir son, no fertilizar en verano o invierno y reducir la dosis de nitrógeno que se aplica a una planta con follaje exuberante. Además, los bonsáis de hoja caduca se abonan después de que hayan aparecido los nuevos brotes. Las de hoja perenne, dos veces al mes y las de flores y frutos antes de que estos se marchiten. Técnicas de envejecimiento La vejez es uno de los atributos más apreciados de un bonsái. Las técnicas del 'Jin' y en 'Shari' contribuyen a aumentar esta apariencia. Un 'Jin' es una zona de madera muerta en la extremidad del tronco o de las ramas. Un 'Shari' es un área de madera muerta en cualquier parte de árbol. Para crear un 'Jin' se eligen ramas que se deben eliminar. Después, se deja la madera al descubierto, sacando la corteza. Para acelerar este proceso, se limpia la madera al descubierto con una mezcla de azufre y cal al 50%. Hay que poner cuidado en no dañar las partes sanas del bonsái.

Flores Clasificación según su estilo: Agrupaciones de árboles individuales (yose-ue, kyuhon-yose, etc.)

Flores

  • Agrupaciones de árboles individuales (yose-ue, kyuhon-yose, etc.)

  • Las plantaciones en grupo siempre han ejercido una notable fascinación a lo largo de la historia gracias a su poder evocador de la paz y el misterio propios de lejanos bosques. Es más, no son pocos los aficionados que se descubren a si mismos conteniendo la respiración ante alguna composición que les atrae especialmente, perdidos en imaginarios senderos que serpentean entre imponentes árboles.

  • En función del número de ejemplares las plantaciones en grupo reciben denominaciones distintas:

    Sojukan: Dos árboles

    Sambon-yose: Tres árboles

    Gohon-yose: Cinco árboles

    Nanahon-yose: Siete árboles

    Kyuhon-yose: Nueve árboles

    Yose-ue: Más de nueve árboles, pero siempre un número impar.

  • Por motivos estéticos siempre se procura establecer una composición con un número impar de ejemplares, excepto quizá en agrupaciones muy numerosas de treinta o cuarenta arbolitos en las que este factor resulta menos importante pues resulta muy complicado apreciar el número a simple vista.

  • En estas composiciones cada individuo cuenta con su propio sistema radicular totalmente independiente. O por lo menos inicialmente, pues conforme pasan los años las raíces van fusionándose progresivamente hasta que finalmente todos los ejemplares se encuentren interconectados a través de ellas. Es un proceso muy similar al que tiene lugar en los bosques naturales, en los que más que de ejemplares aislados, se podría hablar en cierto sentido de un único organismo: el bosque.

  • Es esta fusión de las raíces la que casi obliga a trasplantar el bosque como todo un conjunto, y no separando nuevamente los árboles en cada trasplante. Algo que por otra parte, a pesar de ser una operación más delicada de lo que sería si de un árbol individual se tratara, simplifica notablemente la tarea de mantener el diseño inicial en los sucesivos trasplantes a lo largo de los años.

  • En líneas generales las reglas para formar un bosque son las mismas que para un árbol individual, aunque hay que tener en cuanta que en este caso debe tratarse el conjunto de troncos como si de uno sólo se tratara, modelando sus ramas y copas de acuerdo con esta idea. Es este punto, aunque aparentemente complicado de conseguir, lo que permite al aficionado aprovechar material que no reunía las mejores condiciones como para ser tratado como árbol individual.

  • La elección del material adecuado para formar un bosque es un punto de vital importancia, siendo adecuadas aquellas variedades cuya tendencia natural sea a crecer erguidas, tanto caducifolios como de hoja perenne. Especies que produzcan hojas de gran tamaño no deben ser descartadas, pero hay que tener en cuenta que en ese caso la composición deberá ser de un tamaño bastante mayor para que el conjunto resulte proporcionado.

  • También resulta recomendable no mezclar especies distintas de árboles tanto por motivos botánicos, ya que sus necesidades de cultivo serán distintas, como por motivos estéticas, puesto que conseguir un resultado estéticamente agraciado es más complicado. Sobretodo resulta más difícil adquirir la sensación de profundidad adecuada cuando los árboles traseros destinados a proporcionarla, son de una especie distinta a los que aparecen en primer plano




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domingo, 5 de octubre de 2008

Especiales Hierbas arómaticas: Cultivo de Sabora o Ajedrea de de montaña o Hisopillo

Especiales
  • Nombre científico o latino: Satureja montana
  • Nombre común o vulgar: Ajedrea de montaña, Ajedrea montesina, Ajedrea de monte, Hisopillo, Morquera, Sabora, Saborija, Sadurija, Hisopillo
  • Familia: Labiatae.
  • Origen: originaria de la cuenca mediterránea, donde aparece en suelos calcáreos. Se encuentra en casi toda la Península Ibérica a excepción de la parte noroeste.
  • En Inglaterra es llamada ajedrea de invierno, debido a que es una planta que puede dar hojas durante todo el año en climas, sin embargo, más cálidos que los de Gran Bretaña.
  • Arbustillo de hasta 50 cm de altura.
  • Las hojas son pequeñas y presentan el margen entero y ciliado; aparecen atenuadas en la base y agudas en el extremo.
  • Las flores se disponen formando largos racimos terminales.
  • Flores de color blanca, rosa o violeta.
  • Florece en verano.
  • Esta planta vive de 4 a 5 años.
CULTIVO:
  • Luz: pleno sol.
  • Resiste bien las heladas, aunque no las soporta en el período de crecimiento.
  • A partir de primavera (mayo en el Hemisferio Norte) se plantan en hileras a 30 cm de distancia entre ellas y a 25 cm entre plantas.
  • Necesita un terreno calcáreo, seco y soleado.
  • Crece en matorrales, romerales y tomillares, no desdeñando las gravas fluviales recalentadas por el sol o los roquedos calizos abrigados.
  • No conviene abonar con estiércol fresco ni con demasiado nitrogeno, ya que se seca fácilmente si tiene un crecimiento forzado.
  • Conviene, después de cada corte, el abono mineral que contenga nitrogéno de acción rápida, para evitar que los tallos jóvenes se lignifiquen.
  • El cultivo se mantiene limpio de maleza.
  • La multiplicación se puede hacer por esquejes, método poco frecuente, o con semillas, más común.
  • Se siembran en primavera y a finales de invierno, en semilleros, sin cubrir con tierra ya que necesitan luz solar para germinar.
  • RECOLECCIÓN
  • Para secar, se cortan los tallos poco antes de que florezcan. Se secan en lugares sombríos y ventilados. Una vez secos se separan los tallos leñosos.
  • Para utilizarla fresca se cortan las puntas de los tallos tiernos.
  • Después de estos cortes, rebrotan nuevos tallos muy tiernos y aptos para utilizar frescos.
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sábado, 4 de octubre de 2008

Hierbas El Césped en invierno, cuidados

Hierbas
El invierno es una estación muy dura para las plantas y para el césped. Por ello, el otoño es el momento ideal para que el buen jardinero lleve a cabo una serie de operaciones de acondicionamiento. Estas tareas harán posible que la vegetación sobreviva al viento, a la lluvia, a la nieve y a las bajas temperaturas, de forma que vuelvan a brotar con vigor y belleza la primavera siguiente. A lo largo del invierno, el césped, al igual que el resto de la flora, permanece vegetando.
  1. El mes de abril es el más adecuado para prepararlo de cara al invierno. Con este fin se realizarán los siguientes trabajos: siega, abono, aireado y drenaje de la tierra y, por último, replantado.
  2. Segar el césped Durante los primeros días de abril se llevará a cabo la última poda del césped. Se ha de procurar no cortar en exceso para evitar que éste sufra. Segarlo demasiado puede debilitarlo y ayudar a que crezcan el musgo y las malas hierbas.
  3. La temperatura media y la humedad característica de esta estación propiciarán que brote. Es muy importante quitar las hojas que hayan caído de otros árboles y flores.
  4. Si el césped es fino se debe segar cada dos o tres días, si es medio, a intervalos de tres y cinco días. Y si es de otra clase, al menos una vez a la semana.
  5. Una vez se haya cortado, hay que retirar los restos con la ayuda de un rastrillo.
  6. También hay que prestar atención a la dirección en la que se siega, para evitar solapamientos, dobles pasadas y cambios bruscos de dirección.
  7. Es necesario asegurarse de que el césped está seco, ya que la humedad atasca la máquina y la caja de la hierba por lo que la segadora tardará más.
  8. Cuando soplen vientos fríos no hay que cortarlo, ya que éstos pueden quemar los extremos de la hierba.

Cómo preparar la tierra:

  1. El aireado favorece el crecimiento del césped a través de la oxigenación. Se realiza con una horca de jardín introduciendo sus dientes hasta unos 7,5 cm. de profundidad.
  2. Hay que remover hasta que el césped se levante un poco y repetir la operación cada cuarto de hora.
  3. Se puede airear siempre que se crea necesario, aunque se suele realizar en otoño.
  4. Además, se debe alimentar el césped con un fertilizante adecuado. La cantidad exacta de la que no se debe exceder es de 100 gr. por cada 0,8 m².
  5. En el otoño se aplica un abono con bajo contenido en nitrógeno en relación con el ácido fosfórico y el potasio.

Cómo replantar el césped:

  1. Las zonas del jardín que estén poco pobladas, necesitan una replantación. Ésta se puede llevar a cabo de dos maneras diferentes.
  2. Es posible sembrar a mano, para ello hay que conseguir unas estacas y unas cuerdas. Con ellas se ha de marcar el césped, formando franjas de 1 m. de ancho.
  3. La cantidad de semillas que se han de sembrar varía de un suelo muy fértil a un suelo menos rico. En el primer caso, a cada 0,8 m² le corresponde 16 gr. de semilla. En el segundo, se dobla la cantidad. También se pueden plantar tepes.
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miércoles, 1 de octubre de 2008

Especial Bosque de hayas, evolución

Especial
Esta es la historia de los quebraderos de cabeza hasta dar una mínima forma a un bosque de hayas (Fagus sylvatica). Se empezó con 5 plantones de haya y con una bandeja poco artística. Pero sobre todo no había ningún criterio de diseño. Algo como esto.
Con el tiempo, se aprecia que el diseño no se ajusta a los cánones y se va poco a poco modificando el número de arboles, la disposición, etc. Evidentemente tampoco es lo ideal en este diseño.


Nos hacemos con una bandeja adecuada y además de los árboles pretendo colocar algunos elementos que le den consistencia al conjunto. Un par de piedras y posteriormente alguna planta de acento para crear efecto de sotobosque.

Lo primero colocamos las piedras. Para unirlas a la bandeja uso masilla epoxi, que es muy adecuada para que la piedra queda perfectamente fijada. Esta masilla es inocua para los arboles.

Aprovechamos algunas hayas de la bandeja antigua con la ventaja de que forman un grupo por las raices con lo que solo tengo que podar las raicillas sobrantes del total del cepellón. Otros hayas son plantones que por 1 euro la pieza se pueden conseguir en viveros.

La idea es colocar 3 grupos de árboles en la composición uno de 3, otro de 5 y otro de 7, todos ellos impares entre sí, que a la vez hacen impar también el total. Separados por las piedras para dar sensación de profundidad.


Se añade alguna planta para crear aspecto de "sotobosque" tipico de un bosque de hayas. Del tipo musgo y "echeveria derenbergii".

Visión de conjunto del resultado final. El sustrato lleva akadama y mantillo al 50%. Es febrero de 2006, esperaremos a la primavera.

Vista desde arriba del mismo conjunto. La bandeja mide 49 cm de largo, 6 de profundidad y 20 de ancho.

Unos meses después el bosquecillo está así. Aún queda mucho por hacer, hay que reducir la hoja poco a poco densificar el ramaje, .. etc., pero poco a poco va cogiendo la forma adecuada.


Otoño 2006, la hoja tomando esos tonos amarronados.

Primavera de 2007, el sotobosque con las plantas de acento ha crecido. Los árboles han desarrollado ramajes secundarios y hasta terciarios. Hay que seguir pinzando para que se reduzca más el tamaño de las hojas.

Detalle del sotobosque.